Hoy cuesta imaginar Sex and the City sin Sarah Jessica Parker caminando por Manhattan entre columnas, romances imposibles y looks imposibles de olvidar. Carrie Bradshaw terminó siendo mucho más que una protagonista de televisión: se volvió un símbolo pop, con sus dudas amorosas, su estilo arriesgado y esa mezcla de vulnerabilidad y encanto que marcó a toda una generación.
Pero antes de que Parker hiciera suyo el papel, el casting pudo tomar rumbos muy distintos. Varias actrices fueron consideradas, algunas recibieron ofertas directas, otras audicionaron y una estuvo a nada de quedarse con el personaje. Lo más curioso es que dos de ellas terminaron formando parte esencial del famoso grupo de amigas, aunque inicialmente fueron vistas como posibles Carries.
Mädchen Amick

Antes de que Carrie Bradshaw quedara asociada para siempre con Sarah Jessica Parker, Mädchen Amick tuvo la posibilidad de interpretar a la columnista neoyorquina. La actriz, conocida por Twin Peaks, contó en una entrevista televisiva de 2019 que le ofrecieron el papel, pero decidió no aceptarlo.
La razón no tuvo que ver con falta de interés artístico, sino con su vida personal en ese momento. Amick estaba criando hijos pequeños y no se sentía lista para involucrarse en otra producción televisiva exigente, con todo el tiempo y la energía que eso implicaba.
El dato resulta aún más llamativo porque ya había trabajado en un universo muy cercano al de Darren Star. En Central Park West, una serie creada por él, interpretó a una elegante neoyorquina llamada Carrie Fairchild. Esa coincidencia la convertía en una candidata lógica para el nuevo proyecto, pero el momento simplemente no era el adecuado.
Con los años, Amick siguió construyendo una carrera sólida en televisión y más tarde llegó a otro público como Alice Cooper en Riverdale. Su caso queda como uno de esos grandes escenarios alternativos de Hollywood: una oportunidad enorme que chocó con prioridades personales muy concretas.
Kristin Davis

Kristin Davis terminó siendo inseparable de Charlotte York, pero en un principio también fue considerada para Carrie. Durante un episodio especial del podcast relacionado con And Just Like That..., emitido por el aniversario de la serie, la actriz recordó que Darren Star le envió el guion.
Según relató, los productores querían a Sarah Jessica Parker, aunque no tenían la certeza de que aceptara. Por eso exploraban otras opciones, y Davis entró en esa conversación como posible protagonista.
Sin embargo, ella sintió rápidamente que Carrie no era el personaje indicado para ella. La versión original era más filosa, más directa y con un carácter bastante distinto al de la Carrie que finalmente conoció el público.
Davis, en cambio, conectó de inmediato con Charlotte: romántica, idealista y aferrada a ciertas expectativas tradicionales sobre el amor. Le hizo saber a Star que ese era el personaje que realmente entendía, y el tiempo le dio la razón. Su interpretación aportó calidez, humor y mucha humanidad, convirtiendo a Charlotte en una pieza clave del grupo.
Dana Delany

Dana Delany ya era una actriz reconocida cuando Darren Star pensó en ella para Sex and the City. En ese momento, muchos la identificaban por China Beach, y también había participado en proyectos como Exit to Eden y Live Nude Girls, centrados en relaciones adultas y sexualidad.
Precisamente por eso, Delany no quiso aceptar. En entrevistas posteriores explicó que no tenía interés en volver a un terreno similar, pues le preocupaba quedar asociada otra vez a una producción con una temática sexual marcada.
Su decisión tuvo una vuelta interesante: cuando su amiga Kim Cattrall recibió la oferta para interpretar a Samantha Jones, Delany la animó a decir que sí. Es decir, aunque ella no quiso ser Carrie, terminó alentando a una de las actrices que definirían el ADN de la serie.
Más adelante, Delany encontraría otro gran éxito televisivo como Katherine Mayfair en Desperate Housewives. También ha reconocido que Sarah Jessica Parker convirtió a Carrie en un personaje propio, dando a entender que la serie habría sido muy distinta con otra energía al frente.
Lisa Edelstein

De todas las actrices consideradas para Carrie Bradshaw, Lisa Edelstein parece haber sido la que estuvo más cerca de quedarse con el papel. En una entrevista de 2016, la actriz de House reveló que su contrato ya estaba preparado.
La situación dependía de una sola cosa: si Sarah Jessica Parker rechazaba la propuesta de los productores, Edelstein sería la elegida para ponerse en los zapatos de Carrie. No era una posibilidad vaga, sino una alternativa prácticamente lista para activarse.
Finalmente, Parker aceptó y el camino cambió por completo. Para Edelstein, la decepción fue fuerte. Más tarde admitió que le resultaba difícil ver Sex and the City, porque la serie le recordaba ese papel decisivo que se le escapó por muy poco.
Aun así, su carrera continuó con fuerza. Alcanzó gran reconocimiento como la doctora Lisa Cuddy en House y después protagonizó Girlfriends’ Guide to Divorce, otra historia centrada en amistades, vínculos complicados y vidas adultas con mucho drama emocional.
Cynthia Nixon

Cynthia Nixon llegó al universo de Sex and the City por una puerta que no se abrió: audicionó para interpretar a Carrie Bradshaw y no consiguió el papel. En una conversación por el aniversario número 25 de la serie, recordó que fue invitada a leer para la protagonista.
Los productores no la vieron como la opción adecuada para Carrie. Pero Nixon no dio por perdida la oportunidad. En lugar de retirarse, preguntó si podía audicionar para otro personaje.
Esa insistencia terminó cambiándolo todo. Consiguió el papel de Miranda Hobbes, la abogada ambiciosa, práctica y de humor afilado que funcionaba como contrapunto perfecto frente a las dudas románticas de Carrie.
Su trabajo fue celebrado por la crítica y le valió un premio Emmy. Miranda se convirtió en uno de los personajes más recordados de la franquicia, y aquella audición fallida para Carrie terminó siendo, en realidad, el inicio de algo mucho más adecuado para ella.









