1. Hidrata siempre tus labios. Los labios secos, agrietados y escamosos pueden arruinar por completo el efecto del lápiz labial. Para exfoliarlos, después de cepillarte los dientes con pasta blanqueadora, enjuaga tu cepillo y masajea suavemente tus labios para eliminar la piel muerta.
2. Evita los tonos bronce y dorado en purpurina o lápices labiales que pueden darle un tinte amarillento a tus dientes. En su lugar, opta por un brillo plateado sutil que realce tu sonrisa.
3. Elige tonos ciruela en lápiz labial en lugar de tonalidades frías que pueden hacer que tus dientes parezcan amarillentos. Opta por matices de bayas o azules que contrasten con esos tonos amarillos.
4. Delinea la curva de tu boca. Resalta su forma para que tus labios se vean más llenos, lo que acentuará la blancura de tus dientes. Puedes utilizar iluminadores y correctores alrededor de la línea de los labios para lograr este efecto.
5. Agregar brillo atrae la atención positiva hacia esos dientes nacarados. Añadir una capa de brillo proporciona una apariencia de humedad y juventud, dando la ilusión de una sonrisa más radiante.
6. No escojas un lápiz labial mate. Aunque están de moda, pueden hacer que tus labios se vean secos y, por su falta de brillo, no reflejan adecuadamente la luz de tus dientes. Lo mismo aplica para productos con acabado esmerilado.
7. Si no te gusta el lápiz labial rojo, prueba un color fucsia o frambuesa. Mantente en la gama de colores fríos y resalta tu feminidad.
8. No uses colores demasiado claros. Un tono muy pálido no hará que tus dientes se destaquen.
9. Las mujeres con piel más oscura deberían probar un lápiz labial de color morado intenso en lugar de marrón. Puede parecer intenso, pero recibirás cumplidos sobre tus dientes toda la noche.
10. Después de aplicar tu lápiz labial, añade un velo sutil de bronceador teñido de rosa o marrón. Demasiado bronceador puede resultar exagerado, pero la cantidad justa hará que tus dientes luzcan aún mejor que antes.









