Hoy, la alfombra roja de los Oscar suele estar dominada por el lujo discreto, los vestidos impecables y los estilismos calculados al milímetro. Todo se ve elegante, pulido y pensado para gustar sin hacer demasiado ruido.

Pero en los años 70 la historia era muy distinta. Las estrellas también iban a lucirse, claro, pero la idea de glamour incluía lentejuelas, transparencias, terciopelo, estampados, pieles de colores y combinaciones que hoy harían sudar a más de un estilista. Estos diez looks muestran lo salvaje, divertido y memorable que podía ser vestir para la noche más importante de Hollywood.

Raquel Welch y un jumpsuit listo para la pista

En los Oscar de 1979, Raquel Welch apareció con un jumpsuit azul ajustado y cubierto de lentejuelas. Era una prenda brillante, ceñida y pensada para no pasar desapercibida ni por un segundo.

Lo curioso es que, aunque grita finales de los 70, no se siente tan fuera de lugar en la actualidad. Algo parecido podría verse hoy sobre un escenario pop sin causar sorpresa. En la ceremonia de los Oscar, eso sí, seguía siendo una elección bastante audaz.

Farrah Fawcett parecía una estatuilla dorada

Farrah Fawcett entendió perfectamente el ambiente de los Oscar de 1978: si la noche giraba alrededor de estatuillas doradas, ella podía convertirse en una versión humana de una. La estrella de Charlie’s Angels llevó un vestido dorado de malla metálica firmado por Stephen Burrows.

El diseño, con tirantes finos y caída fluida, brillaba con cada movimiento. Fawcett asistió para presentar el premio de Edición junto a Marcello Mastroianni, pero su vestido terminó robándose parte del protagonismo.

Elizabeth Taylor y Richard Burton, glamour en exceso

Elizabeth Taylor y Richard Burton no solo llegaron a los Oscar de 1970: parecían dueños absolutos del lugar. Él eligió un esmoquin clásico, una decisión sensata considerando lo que llevaba ella.

Taylor apareció con un vestido violeta de gasa de Edith Head, con escote profundo, y el famoso diamante Taylor-Burton de 69 quilates en el cuello. Burton lo había comprado el año anterior, y para esa noche la joya era casi otra celebridad. Aunque él estaba nominado a Mejor Actor por Anne of the Thousand Days, la pareja completa era una imagen de Hollywood en su versión más opulenta.

Sonny Bono y Cher, una pareja muy setentera

Hablar del look de Cher sin mencionar sus abdominales sería ignorar una parte clave del estilismo. Ella llevó un conjunto de dos piezas en amarillo brillante con pliegues dorados, mientras Sonny Bono sumó su propio toque con una chaqueta de terciopelo a cuadros.

Juntos parecían una cápsula perfecta de la moda famosa de los años 70: color, textura, estampado y piel a la vista. En teoría, demasiados elementos compitiendo al mismo tiempo. En la práctica, funcionaba porque Cher estaba en el centro de todo.

Cher fue todavía más lejos en 1974

Como era de esperarse, Cher no se conformó con un solo momento inolvidable en los Oscar. En 1974 llevó una creación de Bob Mackie llena de color, detalles florales y mucha piel.

Visto desde hoy, el conjunto podría parecer el atuendo definitivo para una fiesta glamorosa con temática setentera junto al mar. Pero Cher no estaba imitando una época: ella estaba ayudando a definirla. En otra persona quizá habría parecido un disfraz; en ella, simplemente se veía natural.

Margaux Hemingway apostó por rayas sin timidez

Las rayas fueron una de las grandes obsesiones de la década, y Margaux Hemingway las llevó con total seguridad en los Oscar de 1976. Su vestido halter rojo y blanco era fresco, llamativo y muy representativo del momento.

Lo interesante es que, comparado con la solemnidad de muchas alfombras rojas actuales, el look se siente relajado. Podría imaginarse fácilmente en unas vacaciones elegantes frente al mar. Tenía glamour, pero sin esa sensación de esfuerzo extremo.

Jeanne Moreau no quiso mezclarse con el fondo

El minimalismo claramente no era la prioridad en el armario de Jeanne Moreau. Su vestido multicolor parecía responder a una idea muy simple: si se pueden usar muchos tonos, ¿por qué elegir solo uno?

Hoy, muchas celebridades optan por vestidos monocromáticos, paletas controladas y siluetas limpias. El look de Moreau pertenecía a otra lógica, una en la que los colores podían chocar a propósito y aun así verse fascinantes. Tal vez era demasiado, pero justo por eso resulta tan entretenido.

Isaac Hayes y el esmoquin más setentero posible

Hay looks inspirados en los años 70, y luego está el esmoquin de Isaac Hayes, que parecía diseñado por la década misma. Llevó solapas y puños con piel azul brillante, además de una camisa azul con volantes a juego.

La combinación suena arriesgada incluso al describirla: piel, volantes y ropa formal en los Oscar. Sin embargo, el resultado tenía una presencia teatral y poderosa. Si alguien iba a llevar piel azul a una ceremonia así, tenía que hacerlo sin dudar, y Hayes lo hizo.

Jack Nicholson y su camisa estampada bajo el esmoquin

Jack Nicholson siempre ha tenido la habilidad de hacer que los eventos formales parezcan un poco menos rígidos. Cuando fue anfitrión de los Oscar, decidió llevar una camisa estampada bajo el esmoquin en lugar de una opción clásica.

Las camisas con estampados cargados eran muy populares en ese momento, y la suya conserva todo ese espíritu de caos elegante. No es un look atemporal, pero sí transmite comodidad, picardía y una seguridad muy propia de Nicholson.

Meryl Streep y Dustin Hoffman eligieron la discreción

En una década obsesionada con el color, el brillo y los excesos, Meryl Streep y Dustin Hoffman tomaron el camino contrario. Ella usó un vestido blanco con una chaqueta corta, mientras él llevó un traje negro clásico con camisa blanca.

Al lado de lentejuelas, terciopelo, estampados, vientres descubiertos y piel azul, sus atuendos casi parecen radicalmente sobrios. Quizá por eso han envejecido tan bien: podrían aparecer hoy en la alfombra roja y nadie los cuestionaría. La moda llamativa puede ser divertidísima, pero la sencillez también tiene una manera muy eficaz de quedarse.