Parece que en la actualidad, muchas personas están optando por las pestañas postizas, pero no necesitas de ellas para lograr un impacto asombroso. Aquí tienes algunos consejos de expertos sobre cómo dominar el arte de aplicar rímel.
1. Presiona el aplicador de rímel contra la raíz de las pestañas mientras deslizas suavemente el cepillo a lo largo del vello. Esto permitirá que recojan más producto de forma uniforme, a diferencia de simplemente frotar el cabello con rímel.
2. Evita aplicar solo un tipo de rímel, ya que esto puede resultar en un aspecto desordenado. Comienza con una fórmula más ligera para definir, utilizando un cepillo curvo, y luego finaliza con una fórmula más densa que aporte volumen.
3. Para prevenir manchas en los párpados o debajo de los ojos, aplica un poco de polvo fijador donde las puntas de las pestañas se encuentran con la piel. Realiza esto antes de aplicar el rímel.
4. Aplicar rímel en las pestañas inferiores puede ser complicado. Utiliza un delineador líquido de punta fina para dibujar pequeños puntos a lo largo de la línea de las pestañas, entre los vellos. Luego, aplica el rímel en las pestañas inferiores para una apariencia más completa y natural.
5. Evita empujar la varilla hacia dentro y fuera de la botella, ya que esto provoca que se acumule aire en el tubo, haciendo que el rímel se seque más rápidamente. Gíralo suavemente en lugar de empujar y tirar.
6. Si prefieres evitar una capa gruesa de pestañas, opta por rizadores de pestañas que abran la mirada y hagan que las pestañas se vean más largas.
7. Aplica delineador líquido negro en la línea de flotación superior de los ojos. Esto aportará un efecto ahumado, aunque es recomendable probarlo primero en una pequeña zona si tienes ojos sensibles.
8. Cuando apliques rímel en las pestañas inferiores, inclina levemente la cabeza hacia adelante para evitar manchar tus mejillas. También puedes sostener un pequeño trozo de papel o tarjeta de presentación sobre el área susceptible a manchas mientras aplicas.
9. No uses rímel en mal estado. Es poco higiénico y puede causar infecciones. Si lo has tenido por más de 6 meses, deséchalo. Si presenta grumos, también es mejor desecharlo.
10. Limpia el cepillo antes de usarlo. La mayoría de los cepillos recogen exceso de producto que es recomendable limpiar suavemente con un pañuelo de papel para evitar un efecto de "araña".









