Desde que Meghan Markle entró a la familia real británica, su guardarropa dejó de ser solo una cuestión de gusto personal. Cada color, largo, escote o accesorio empezó a leerse bajo una lupa enorme, mezclando tradición, expectativas y ese famoso protocolo que muchas veces no está escrito en piedra.
La duquesa ha explicado que, en ciertos actos, sentía que su ropa también podía comunicar algo: apoyar marcas pequeñas, empresas lideradas por mujeres o simplemente enviar un mensaje a través de sus elecciones. Sin embargo, buena parte de la conversación pública se concentró en si sus looks eran apropiados o no. Estos son algunos de los atuendos que más debate provocaron.
El vestido rojo que usó dos veces

Uno de los diseños más comentados de Meghan fue un vestido rojo que apareció primero en la Salute to Freedom Gala de 2021. Las críticas apuntaron al ajuste: se dijo que el busto no favorecía, que la silueta se veía demasiado pesada y que el escote tenía más aire de alfombra roja de Hollywood que de gala formal.
La prenda volvió a escena en 2024, durante la gala del Children’s Hospital Los Angeles. Para algunos, esta vez parecía mejor adaptada a su figura, aunque las mismas quejas sobre la zona del busto y lo revelador del diseño regresaron. Aun así, también hubo quienes aplaudieron que repitiera vestido, un gesto poco común entre celebridades y bastante más sostenible que usar una pieza una sola vez.
Los hombros al aire en Trooping the Colour

En 2018, Meghan asistió por primera vez a Trooping the Colour con un vestido en tono rubor que dejaba ver ligeramente los hombros. El evento es uno de los actos diurnos más importantes del calendario real, así que el look no pasó desapercibido.
La reacción fue intensa: muchos lo consideraron poco adecuado para una ocasión tan visible. Pero el detalle clave es que no existe una norma clara que prohíba mostrar los hombros en un acto de este tipo. Más bien, se trata de una silueta poco tradicional para la realeza, lo que bastó para que se exagerara la polémica. En realidad, el conjunto se veía pulido, elegante y bastante sobrio.
El jumpsuit crema del evento sobre salud mental

En octubre de 2023, Meghan volvió a apostar por los hombros descubiertos durante el Archewell Foundation Parent’s Summit, celebrado en Nueva York en el marco del festival del Día Mundial de la Salud Mental. Llevó un jumpsuit crema de Altuzarra, minimalista y sofisticado.
Para algunos, el look era moderno y limpio; para otros, llamaba demasiado la atención en una conversación dedicada a temas tan delicados como la salud mental. También se comentó que el color del atuendo coincidía casi por completo con la silla donde estaba sentada, creando un efecto visual curioso que terminó sumándose al debate.
Su primera salida a solas con la reina Isabel

Cuando Meghan tuvo su primer compromiso público a solas con la reina Isabel, eligió un vestido de Givenchy con una parte superior tipo capa que cubría por completo los hombros. Era una propuesta discreta, formal y muy cuidada, así que parecía difícil encontrarle problema.
Pero la discusión llegó por otro lado: no llevó sombrero ni tocado. Aunque esos accesorios suelen verse en compromisos diurnos junto a la reina, eso no significa que fueran obligatorios en todos los casos. De nuevo, la polémica nació más de la expectativa que de una regla estricta. Además, por las imágenes del momento, no parecía que la reina estuviera incómoda con la elección.
El vestido con aberturas durante su visita a Colombia

En 2024, durante una visita a Colombia, Meghan lució un vestido de Johanna Ortiz que generó comentarios por sus aberturas en el torso y una abertura frontal que subía por encima de la rodilla. El diseño se alejaba bastante de la imagen más clásica y contenida que muchos asocian con la moda real.
Algunos interpretaron el look como una señal de que Meghan ya no se sentía atada a las normas del palacio ni a los tonos neutros que suelen asociarse con la institución. Pero la pregunta de fondo es otra: si ella y el príncipe Harry ya se apartaron de sus funciones reales, ¿tiene sentido exigirle que siga vistiendo como una royal en activo?
El minivestido tipo esmoquin de Hamilton

En agosto de 2018, Meghan asistió a una función especial de Hamilton en Londres con un minivestido estilo esmoquin de Judith&Charles. El largo, por encima de la rodilla, fue considerado demasiado corto para los estándares tradicionales de la realeza.
La controversia aumentó porque lo llevó con las piernas al natural, sin medias en tono piel. Para muchos observadores del estilo real, salir sin pantimedias era casi una falta imperdonable, incluso en verano. El look, sin embargo, también mostraba una faceta más fresca y contemporánea de su estilo.
La falda azul de Givenchy que parecía transparente

Durante su gira real de 2018, Meghan usó un conjunto azul intenso de Givenchy con una falda larga plisada. El problema fue que, en algunas fotografías, la tela parecía dejar pasar la luz de una forma que sugería cierta transparencia.
En otras imágenes, en cambio, la falda se veía completamente sólida. Es imposible asegurar si se trató de la tela, la iluminación o simplemente el ángulo de las cámaras. Pero cuando se trata de Meghan y moda real, incluso una ilusión óptica puede convertirse en titular.








