Anna y Lucy Decinque, gemelas de 35 años, han llevado su vínculo a un nivel que ha dejado a muchos con la boca abierta. No solo comparten rutinas, gustos y prácticamente todo su día a día: también tienen la misma pareja, Ben Byrne, de 40 años.
Su historia llamó la atención del público al aparecer en el reality estadounidense Extreme Sisters, un programa centrado en la vida de hermanas idénticas con relaciones muy cercanas. Pero el interés creció todavía más cuando revelaron que ahora intentan quedar embarazadas al mismo tiempo.
Una vida compartida casi por completo
Según se mostró en el programa, Anna y Lucy suelen vestirse igual, comer lo mismo y pasar cada jornada juntas. Para ellas, esa conexión también se extiende a su relación amorosa, por lo que cuando están con Ben, lo hacen como una unidad.
Las hermanas han explicado que en el pasado tuvieron novios por separado, pero que su situación actual funciona porque Ben acepta la forma en que ellas viven su hermandad. Esa aceptación parece ser clave para una dinámica que, aunque resulta inusual para muchos, ellas presentan como parte natural de su vida.
El acuerdo con Ben
Una de las frases que más impacto causó fue la explicación de Lucy sobre cómo manejan los gestos de afecto. De acuerdo con ella, si Ben besa a una de las dos, enseguida hace lo mismo con la otra, para mantener el equilibrio entre ambas.
La relación ha generado curiosidad precisamente porque no se limita a compartir tiempo o espacios, sino que incluye decisiones íntimas y de pareja. En su caso, las gemelas buscan que ninguna quede fuera de las experiencias importantes.
El plan de ser madres al mismo tiempo
Ahora, Anna y Lucy quieren que la maternidad también sea una vivencia compartida. Su objetivo es embarazarse simultáneamente, algo que encaja con la manera en que han decidido vivir: siempre juntas y haciendo las cosas a la par.
Anna resumió esa visión al explicar que imaginan su futuro una al lado de la otra, incluso en la vejez. Para las gemelas, compartir pareja y buscar hijos al mismo tiempo no parece una rareza, sino otra forma de mantener intacto el lazo que las define.









