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Belleza

8 creencias erróneas sobre el cuidado del cabello que toda mujer debe conocer.

Lavar el cabello es una de las prácticas de cuidado capilar más extendidas y habituales en el mundo. Conocemos tanto sobre este tema que, a menudo, lo hacemos sin pensarlo. Sin embargo, hay numerosos mitos asociados al lavado del cabello, y muchas mujeres están completamente desinformadas. Si crees que debes usar agua fría y un montón de champú diario, este artículo es para ti. Aquí te presentamos 8 mitos sobre el lavado del cabello que toda mujer debería conocer.

Temperatura del agua

Un mito muy difundido es que hay que lavarse el cabello con agua fría para mantener su salud y brillo. Esto no es cierto. Aunque el agua fría puede ofrecer algunos beneficios a largo plazo, lo ideal es lavar el cabello con agua tibia. El agua caliente ayuda a abrir la cutícula del cabello, facilitando la eliminación de impurezas, a diferencia del agua fría que no logra lo mismo.

Frecuencia:

¿Con qué frecuencia deberías lavarte el cabello? Muchas personas creen que es necesario lavarlo a diario, pero esto es un mito. Si lavas tu cabello todos los días y sufres de exceso de grasa, es probable que estés utilizando demasiado champú. Al lavar en exceso, el cabello tiende a secarse, lo que lleva al cuero cabelludo a producir más grasa para compensar. En general, lavarse el cabello una vez cada tres a cinco días es suficiente para la mayoría, aunque esto puede variar según cada persona. Te recomiendo reducir la frecuencia de uso de champú para permitir que tu cabello recupere su producción normal de grasa; con el tiempo, puede que descubras que solo necesitas lavarlo una vez por semana.

Jabonaduras

Si disfrutas del cuidado natural del cabello o prefieres champús de calidad de salón, probablemente sepas que la espuma no implica limpieza. De hecho, la espuma proviene de sulfatos dañinos, como el laureth sulfato de amonio y el laureth sulfato de sodio, presentes en muchos champús y acondicionadores convencionales. Aunque estos productos pueden dar la apariencia de cabello suave, en realidad crean una capa superficial en lugar de nutrir el cabello. Algunos incluso eliminan los aceites naturales, causando roturas. Los champús naturales y orgánicos pueden parecer menos espumosos, pero son igual de efectivos, si no más, en limpieza e hidratación que los comerciales.

Limpieza del cabello

Muchos de nosotros creemos que cepillarse el cabello y el cuero cabelludo con fuerza es la mejor manera de conseguir una limpieza profunda, pero este es otro mito. Frotarse el cuero cabelludo puede ser placentero, pero es dañino para el cabello. Al lavarlo con demasiada fuerza, puedes enredar el cabello y dañar la cutícula, lo que podría ocasionar la caída del cabello. Lo ideal es frotar suavemente el cabello con movimientos de lado a lado durante unos minutos para evitar daños.

Las puntas del cabello

Muchos usuarios aplican demasiado champú porque tienden a lavar tanto el cuero cabelludo como las puntas, e incluso otra vez más. Sin embargo, lo que realmente necesitas es lavarte solo el cuero cabelludo, donde se generan los aceites que dan la impresión de suciedad. Al aplicar champú, las puntas también quedan limpias de manera automática. Si te lavas el cabello dos veces, no es necesario aplicar champú en las puntas nuevamente.

Cantidad de champú

¿Qué cantidad de champú deberías utilizar en tu cabello? La respuesta es prácticamente la misma para todos: no es necesario aplicar champú en toda la longitud del cabello, sino concentrarse en el cuero cabelludo. Lo ideal son dos dosis de champú (una por delante y otra por detrás). Muchas personas piensan que necesitan más champú si tienen el cabello largo, pero esto es un mito ya superado. Por lo tanto, puedes optar por un champú de salón más caro que durará más si se usa correctamente. ¡Es una victoria!

Acondicionador

Existe la creencia de que cuanto más tiempo dejes el acondicionador en el cabello, más beneficios obtendrás. Si bien esto puede ser cierto para las mascarillas capilares, el acondicionador debe aplicarse de manera rápida; generalmente hay instrucciones sobre el tiempo de aplicación. Como regla general, este proceso debería durar no más de 10 minutos. Por lo tanto, no necesitas pasar media hora en la ducha lavándote el cabello.

Secado del cabello

Secar el cabello con una toalla puede ser una de las peores cosas que puedes hacerle. Si usas un turbante, podrás estresar el cabello en las sienes, lo que frecuentemente provoca caídas de cabello en esa zona. Además, nunca debes frotar el cabello mojado con una toalla. El cabello húmedo es muy frágil, y frotarlo enérgicamente puede causarle severos daños. Si decides usar una toalla, es preferible secar suavemente tu cabello con ella, evitando movimientos de torsión.

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