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Relaciones

9 motivos por los que los hombres problemáticos son comparables a la comida rápida.

Los hombres problemáticos son como la comida chatarra cuando lo piensas. Inicialmente parecen muy atractivos y valen la pena, y los disfrutas mientras los consumes, pero una vez que los tienes, las repercusiones son devastadoras. Además, los hombres en la cama te dejan con más que solo malestar estomacal. Aquí te explicamos por qué la comida chatarra y los hombres son bastante similares.

1. Culpa a la televisión

Todo comienza con ideas erróneas que vemos en la televisión, en anuncios y programas. Las hamburguesas con queso, al igual que los hombres, se ven tan elegantes y seductores en la pantalla, y tienen todas las cualidades que deseamos en un restaurante/hombre. Ver un episodio de Gossip Girl o Vampire Diaries puede hacer que anheles a los peores hombres, sin pensar en las consecuencias, porque, bueno, mira ese atractivo. Si dejas de fijarte en las apariencias y en las fachadas poco realistas, pueden surgir cosas buenas.

2. La euforia es intensa, pero la caída no.

La sal y el azúcar son los ingredientes clave de la comida chatarra que todos amamos. Estas sustancias, junto con el glutamato monosódico, hacen que estos alimentos sean extremadamente adictivos. Sin embargo, todos sabemos que son perjudiciales. A pesar de ello, no podemos dejar esas papas fritas hasta que se acabe toda la bolsa, aunque sepa que arruinará nuestra piel, causará problemas cardíacos y, en última instancia, nos llevará a una montaña rusa emocional, como los hombres problemáticos. Querida, esa emoción no vale la pena.

3. Entonces, aparece la culpa

Cuando te das un atracón con una bolsa de McDonald’s, comienzas a sentir cierta culpa por tus acciones. Tu energía disminuye, sabes que tu peso de agua estará por las nubes al día siguiente, pero aún así no pudiste resistirte. Al igual que lo hace un hombre tóxico, las malas elecciones de alimentos no son buenas para tu autoestima ni tu salud mental, y no deberían formar parte de tu plan a largo plazo.

4. Ambos pueden enfermarte

El hombre equivocado y el consumo excesivo de comida chatarra pueden perjudicarte físicamente; todos conocemos esa sensación de náuseas. Todos esos conservantes e ingredientes baratos no son buenos para tu cuerpo. Un hombre también puede enfermarte, haciéndote sentir deprimida, ansiosa, débil e incluso físicamente peor. La solución para sentirte mejor es adoptar un estilo de vida más saludable. Hombres menos problemáticos y comida más nutritiva. Nos suena bien.

5. Siempre elige calidad sobre cantidad

Te mereces un corte de carne de primera, querida, no una hamburguesa de queso congelada. Elegir a un mal hombre, al igual que optar por una hamburguesa de mala calidad, no es una buena inversión de tiempo, energía o recursos. Incluso si él proporciona económicamente, ¿estás emocionalmente satisfecha? No te dejes engañar por una imitación barata. Te mereces algo auténtico.

6. El mismo tipo de veneno

Algunos hombres malos se disfrazan de buenos. Te tomará un tiempo perfeccionar tu radar para evitar dramas y falsas apariencias, pero una vez que lo logres y empieces a confiar en tus instintos, tu vida será mucho mejor. ¿Por qué buscar tanta validación cuando tú misma ya eres increíble? Dejar que te menosprecien puede hacer que te enfrentes a diferentes tipos de hombres problemáticos, haciéndote creer que estás creciendo cuando en realidad no es así. Las opciones de comida poco saludables son igualmente dañinas, así que es mejor contenerse y dejar que tu hambre de algo mejor crezca en lugar de optar constantemente por malas elecciones.

7. Ser fuerte es una elección

Todos poseemos fuerza de voluntad, pero a veces es difícil ejercerla. Muchos de nosotros recurrimos a la comida emocionalmente cuando nos sentimos mal con nosotros mismos, y lo mismo ocurre en las citas. Cuando no nos sentimos en nuestro mejor momento, tendemos a tomar decisiones equivocadas, tanto en el ámbito romántico como en el de la alimentación. Pero así como puedes dejar el hábito de los perritos calientes, puedes dejar el de los hombres tóxicos. Si te encuentras vagando sin rumbo, recuerda que eres independiente y no tienes que depender de ningún hombre.

8. Los atracones en citas y de comida no son tan diferentes

Cuando has tenido una cita realmente mala, es como comer en exceso comida chatarra. Sabes que los resultados serán desastrosos, pero no puedes detenerte, a pesar de que eres consciente de que se avecina un choque. Una mala hamburguesa y pronto habrás terminado todo el menú. No caigas en la trampa de un hombre problemático y terminarás cada noche sintiéndote vacía. Tómate tu tiempo y reserva esa energía para alguien que realmente la merezca, incluso en citas casuales.

9. Ambos te agotan

Los hombres y la comida chatarra ciertamente comparten un rasgo en común: ambos te dejan exhausta. Una mala nutrición puede llevar a una fatiga crónica que dificulta la realización de las tareas cotidianas. Lo mismo ocurre con alguien que no te aporta nada. A pesar de que no lo merece, ocupará tu mente todo el día y te llevará a cuestionarte cosas como: ¿por qué no te respondió? ¿Por qué me está engañando? ¿Por qué siempre estamos rompiendo y reconciliándonos? En lugar de eso, elige una mezcla de frutos secos saludables y un hombre que realmente valore y respete a las mujeres.

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