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Yoga para combatir la ansiedad: 8 posturas para experimentar.

Con tantas cosas ocurriendo en el mundo, es comprensible que nos sintamos abrumados por el estrés y la ansiedad. Ya sea por los acontecimientos globales, los eventos en tu vida personal o la cuarentena, hay posturas de yoga específicas que pueden ayudarte a aliviar dicha ansiedad y a encontrar un mayor confort en el mundo.

1. Posición del árbol

Esta postura, que es muy popular, puede ayudarte a estar más en sintonía y a reducir esos pensamientos acelerados que a menudo nos sobrepasan. Es también excelente para fortalecer el núcleo. Levanta una pierna del suelo y coloca la planta del pie en la parte exterior de la pantorrilla o el muslo de la pierna de apoyo (puedes comenzar en el tobillo). Une las manos en posición de oración frente al pecho para un desafío adicional de equilibrio. Mantén la postura durante dos minutos de cada lado.

2. Posición del triángulo

Activa tus mañanas con la postura del triángulo, que no solo ayuda a reducir la ansiedad, sino que también alivia la tensión en la espalda y el cuello, especialmente si no has dormido bien. Colócate de pie con los pies más anchos que las caderas, con los dedos del pie izquierdo apuntando al frente y los del derecho en un ligero ángulo. Levanta ambos brazos hacia los lados, con las palmas hacia abajo, y extiende el brazo izquierdo hacia adelante, trasladando el torso hacia adelante. Lleva tu cadera derecha hacia atrás y coloca la mano izquierda sobre tu pierna o el suelo, si es posible. Haz que el brazo derecho se eleve hacia el techo y mantén la postura durante un minuto de cada lado.

3. Posición del niño

Cuando necesites relajarte y simplemente dejar que las cosas fluyan, coloca tu cuerpo en la posición del niño. Comienza arrodillándote y sentándote sobre los talones. Inclínate hacia adelante, extendiendo los brazos y las manos frente a ti, dejando que la parte superior del cuerpo descanse sobre las caderas. Apoya la frente en el suelo y mantén la posición de cinco minutos o según sea necesario.

4. Postura de piernas arriba de la pared

Si tienes acceso a una pared, esta es una forma ideal de despejar tu mente y alcanzar un estado zen. También ayuda a abrir la parte inferior del cuerpo (ideal para combatir dolores de espalda). Comienza sentándote de lado contra una pared. Luego, recuéstate y eleva ambas piernas para que se deslicen por la pared. Acércate a la pared tanto como desees y relaja la parte superior del cuerpo. Puedes incorporar una almohada debajo para mayor soporte. Permanece en esta posición hasta 10 minutos.

5. Posición del puente

Si buscas una postura restaurativa que también te abra mentalmente, la posición del puente es ideal. Esta postura también revitaliza tanto la parte frontal como la trasera del cuerpo. Comienza recostándote con los brazos a los lados y las rodillas dobladas, apoyando los pies en el suelo con los talones cerca de los glúteos. Luego, presiona los pies contra el suelo, eleva el coxis hacia arriba y conecta los glúteos en el aire, levantando así las caderas hasta que los muslos queden paralelos. Siéntete libre de hacer el movimiento de bajar lentamente la columna hacia atrás.

6. Postura de vaca a gato

Si te encuentras lidiando con pensamientos inquietos o no puedes liberarte de un mal humor, la posición «Gato con Vaca» puede ser justo lo que necesitas. Esta secuencia realmente activa la columna y promueve la reconexión a través de la respiración. Comienza en una posición de mesa, inhala mientras arqueas la espalda y levantas el coxis, elevando también la coronilla. Mantén esta posición durante cinco segundos y luego exhala arqueando la columna hacia arriba, contrayendo los abdominales y metiendo la barbilla mientras bajas la cabeza.

7. Posición del camello

Al trabajar en la flexibilidad corporal con la postura del camello, también estás expandiendo la flexibilidad de tu mente. Esta apertura hacia atrás comienza arrodillándote (fíjate en la pared frente a ti), inclinando la coronilla hacia atrás mientras abres el pecho y colocas las manos en la parte baja de la espalda. Presiona los muslos hacia atrás y levanta el corazón, acercando los omóplatos hacia las costillas traseras, e inclínate hacia atrás para que los dedos del pie rocen los talones. Mantén esta postura y respira profundamente, oxigenando así tu cuerpo y abriendo tu mente al mismo tiempo.

8. Doblar hacia adelante

Si la postura del camello te resulta intimidante, puedes comenzar con uno de los pliegues hacia adelante más simples, también conocido como Uttasana. Este movimiento detona una sensación de claridad mental, probablemente porque favorece el flujo sanguíneo hacia la cabeza. Es una forma mentalmente relajante que incluso puede aliviar los dolores de cabeza al estirar la espalda, los hombros y las caderas. Mantente en esta posición durante uno o dos minutos, y si deseas, puedes sostener los codos y mover tu cuerpo de un lado a otro para liberar la tensión.

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